sábado, 15 de diciembre de 2007

Más gente que odio, he caído antes en la cola del súper: esa gente que tienes justo detrás o delante de cualquier cola, que como tengan que esperar mas de 5 minutos, empiezan a atravesar rápidamente por las siguientes fases:

Fase 1 (o fase gestual). Se empiezan a mover hacia un lado y hacia otro, miran el reloj un par de veces, y finalmente, con un felino movimiento, se echan a un lado para mirar con gesto indignado a la persona que atiende, como si tuviera la culpa de algo.

Fase 2 (o fase sonora). Empiezan a mirar al techo mientras soplan y suspiran afectadamente, como si les acabaran de decir que acaban de fallecer todos sus seres queridos y su casa se ha quemado. Empiezan a buscar alguna mirada cómplice entre el resto de clientes, algún aliado. Si lo encuentran, tendrá lugar la siguiente conversación: “Pffff....”, a lo que el otro sujeto responderá “¿Cuánto llevamos ya esperando? Si es que... ya les vale no?", tras lo cual, ambos comienzan a mirar de nuevo y simultáneamente al principio de la cola con gesto de indignación.

(si hay fase 2, los dos aliados ya se entretienen lo que queda de cola en criticar el penoso servicio y se hacen súper amigos el tiempo que dure el martirio. De no ser así, saltamos directamente a la fase 3).

Fase 3 (o fase de acción): El sujeto, cansado de esperar, se pone de puntillas, dirígiéndose a la persona encargada, y proclama en voz alta (rozando el grito) “¿Pero bueno ya está bien no? ¡Qué llevamos aquí 10 minutos esperando!”, dicho lo cual, busca desesperadamente en toda la cola miradas aprobadoras que apoyen la rebelión. Menos mal que estamos en Santander y aquí todos agachamos la cabeza o como mucho nos limitamos a mirar a esa persona como las vacas al tren.

Este comportamiento se da en cualquier cola, pero se acelera en sitios públicos (hacienda, cajas de ahorros, etc) porque "esto lo pago yo con mis impuestos y esto es una vergüenza hombre por favor". Dicho queda que les odio con toda mi alma. Me ponen nervioso, y si vas a ciertas horas a ciertos sitios, pues ya sabes que te toca hacer cola gilipollas.

El sujeto de hoy era una vieja, y como me aburría la grabé con el móvil. Aunque no está muy bien grabado porque una madre me estaba vigilando, se la ve en algún momento claramente su cara de indignación mientras mira a la cajera. Cuando tenga tiempo edito la entrada y lo cuelgo.