lunes, 26 de julio de 2010

viernes, 23 de julio de 2010

Incertidumbre

Algunas personas van por la vida como si supieran muchísimas cosas y hubieran encontrado las mejores formas de actuar en cada momento. Dan consejos dictando sentencia y piensan que con toda la experiencia que tienen, lo saben casi todo. Se montan su sólida filosofía de vida y encuentran ahí la seguridad que todos buscamos.

Muchos otros viven en la vida que se han construido a fuego lento, año tras año con la misma familia, persona, o en soledad, pero con un suelo solido que pisar. Nunca se plantean qué pasaría si ese suelo tan firme se rompiera. Creo que no lo hacen en parte por miedo y en parte porque son tantos años de rutina que les parece imposible que algo así ocurra.

Seguramente por eso, si notan que ese suelo, esa base de la vida que se han montado, se resquebraja por algún sitio, sencillamente evitan pisar por ahí. Ni siquiera intentan arreglarlo. Podrían ponerlo peor o darse cuenta de que no lleva arreglo.

No hay un trabajo perfecto, no hay una pareja, ni hijos, ni padres perfectos. Tampoco podemos estar seguros de que ya nunca mas seremos infelices, porque siempre puede pasar algo, tangible o por nuestra cabeza, que lo cambie todo. Si es para bien, perfecto. Si es para mal, toca sufrir porque de golpe y porrazo se rompe ese suelo que nunca iba a romperse y te sientes inseguro, en el vacío, sin saber donde caerás y sin saber si estarás preparado.

Ya ni te acuerdas de lo que es no saber qué va a pasar.

De todas formas quizás sea mejor no darse cuenta. Puede que te prepare para lo peor, pero a veces angustia vivir permanentemente en la cuerda floja.